✦ LECCIÓN 60 · UCDM

Lección 60

"Edición Oficial Online Libro de Ejercicios"

Lección oficial

Éstas son las ideas para el repaso de hoy:

( 46 ) Dios es el Amor en el que perdono.

Dios no perdona porque jamás ha condenado. Los que están libres de culpa no pueden culpar, y aquellos que han aceptado su inocencia no ven nada que tengan que perdonar. Con todo, el perdón es el medio por el cual reconoceré mi inocencia. Es el reflejo del Amor de Dios en la tierra. Y me llevará tan cerca del Cielo que el Amor de Dios podrá tenderme la mano y elevarme hasta Él.

( 47 ) Dios es la Fortaleza en la que confío.

No es con mi propia fortaleza con la que perdono. Es con la Fortaleza de Dios en mí, la cual recuerdo al perdonar. A medida que comienzo a ver, reconozco Su reflejo en la tierra. Perdono todas las cosas porque siento Su Fortaleza avivarse en mí. Y empiezo a recordar el Amor que decidí olvidar, pero que nunca se olvidó de mí.

( 48 ) No hay nada que temer.

¡Cuán seguro me parecerá el mundo cuando lo pueda ver! No se parecerá en nada a lo que ahora me imagino ver. Todo el mundo y todo cuanto vea se inclinará ante mí para bendecirme. Reconoceré en todos a mi Amigo más querido. ¿Qué puedo temer en un mundo al que he perdonado y que a su vez me ha perdonado a mí?

( 49 ) La Voz de Dios me habla durante todo el día.

No hay un solo instante en el que la Voz de Dios deje de apelar a mi perdón para salvarme. No hay un solo instante en el que Su Voz deje de dirigir mis pensamientos, guiar mis actos y conducir mis pasos. Me dirijo firmemente hacia la verdad. No hay ningún otro lugar adonde pueda ir porque la Voz de Dios es la única voz y el único guía que se le dio a Su Hijo.

( 50 ) El Amor de Dios es mi sustento.

Cuando escucho la Voz de Dios, Su Amor me sustenta. Cuando abro los ojos, Su Amor alumbra al mundo para que lo pueda ver. Cuando perdono, Su Amor me recuerda que Su Hijo es impecable. Y cuando contemplo al mundo con la visión que Él me dio, recuerdo que yo soy Su Hijo.

Reflexión de Sandra Flórez

-Dios es el Amor en el que perdono.

-Dios es la fortaleza en la que confío.

-No hay nada que temer.

-La Voz de Dios me habla durante todo el día.

-El Amor de Dios es mi sustento.

Explicación

Llegamos a nuestro segundo mes de entrenamiento y hoy amplificamos la idea del perdón concebido lejos de un acto externo y personal.

Has tenido relaciones en las que sientes que has fallado tanto que no eres capaz de sentir la mirada de aquel al quien le

Fallaste? O quizá es a ti es a quien has considerado que te fallaron? De repente se da la oportunidad de hablar o tener parte de la información del otro, y quien sentías que te ofendió es el mismo que cree que fuiste tú quien lo hizo.

Esto es claro porque los dos se olvidaron de quienes eran y no puede haber algo más que una manera demente de manifestar este ataque, en una diferencia tan grande de nuestra separación se ve solo la percepción , y desde este concepto el perdón es algo imposible.

Perdonar puede ser un criterio de protección, “ perdono porque solo me hago daño a mi con este sentimiento” dice el ego, “perdono más nunca olvidaré lo que pasó”, “perdono pero nunca mas le quiero ver”, todos estos son disfraces que cubren el rencor, ninguna de estas expresiones puede ser el auténtico perdón .

Perdonar es recordar que la existencia más pura y maravillosa está dentro de nosotros, que ella es ilimitada y por lo tanto se encuentra en absolutamente todos y todo, y que lo único que hay que perdonar es haberlo olvidado, por eso perdonar desde nuestra razón y nuestra fuerzas no puede ser algo Real, porque nos alejamos de la visión de la santidad y nos amparamos solo en la percepción.

Este repaso no solo nos abre la puerta a un estado de pureza total, sino al efecto que esto desencadena en nosotros, donde no hay riesgo de ofensa, no hay esfuerzo para sanar relaciones y con esto lo único presente es la confianza, la seguridad de estar amparados por la roca fuerte que nos sostiene a ti, a mi, al mundo entero, la fortaleza del amor De Dios que habita es su santo templo; la mente. Habría entonces algo por perdonar?

Práctica:

Continúa de la misma manera que las lecciones anteriores, en la mañana y en la noche, repasa las siguientes ideas con su explicación, meditando en ellas por dos minutos, durante la meditación deja que fluya todo lo relacionado a lo que se te va revelando, mantente en silencio hasta el final.

Y en el transcurso del día, ve pensando en cada lección y si te es posible hazlo con los ojos cerrados, dedica un buen tiempo a cada lección.

Éstas son las ideas para el repaso de hoy:

1\. (46) Dios es el Amor en el que perdono.

2Dios no perdona porque jamás ha condenado. 3Los que están libres de culpa no pueden culpar, y aquellos que han aceptado su inocencia no ven nada que tengan que perdonar. 4Con todo, el perdón es el medio por el cual reconoceré mi inocencia.5Es el reflejo del Amor de Dios en la tierra. 6Y me llevará tan cerca del Cielo que el Amor de Dios podrá tenderme la mano y elevarme hasta Él.

2\. (47) Dios es la fortaleza en la que confío.

2No es con mi propia fortaleza con la que perdono. 3Es con la fortaleza de Dios en mí, la cual recuerdo al perdonar. 4A medida que comienzo a ver, reconozco Su reflejo en la tierra. 5Perdono todas las cosas porque siento Su fortaleza avivarse en mí. 6Y empiezo a recordar el Amor que decidí olvidar, pero que nunca se olvidó de mí.

3\. (48) No hay nada que temer.

2¡Cuán seguro me parecerá el mundo cuando lo pueda ver! 3No se parecerá en nada a lo que ahora me imagino ver. 4Todo el mundo y todo cuanto vea se inclinará ante mí para bendecirme. 5Reconoceré en todos a mi Amigo más querido. 6¿Qué puedo temer en un mundo al que he perdonado y que a su vez me ha perdonado a mí?

4\. (49) La Voz de Dios me habla durante todo el día.

2No hay un solo momento en el que la Voz de Dios deje de apelar a mi perdón para salvarme. 3No hay un solo momento en el que Su Voz deje de dirigir mis pensamientos, guiar mis actos y con­ducir mis pasos. 4Me dirijo firmemente hacia la verdad. 5No hay ningún otro lugar adonde pueda ir porque la Voz de Dios es la única voz y el único guía que se le dio a Su Hijo.

5\. (50) El Amor de Dios es mi sustento.

2Cuando escucho la Voz de Dios, Su Amor me sustenta. 3Cuando abro los ojos, Su Amor alumbra al mundo para que lo pueda ver. 4Cuando perdono, Su Amor me recuerda que Su Hijo es impeca­ble. 5Y cuando contemplo al mundo con la visión que Él me dio, recuerdo que yo soy Su Hijo.

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