✦ LECCIÓN 48 · UCDM

Lección 48

"No hay nada que temer."

Lección oficial

La idea de hoy afirma simplemente un hecho. No es un hecho para los que creen en ilusiones, mas las ilusiones no son hechos. En realidad no hay nada que temer. Esto es algo muy fácil de reconocer. Pero a los que quieren que las ilusiones sean verdad les es muy difícil reconocerlo.

Las sesiones de práctica de hoy serán muy cortas, muy simples y muy frecuentes. Repite sencillamente la idea tan a menudo como puedas. Puedes hacerlo con los ojos abiertos en cualquier momento o situación. Recomendamos enérgicamente, no obstante, que siempre que puedas cierres los ojos durante aproximadamente un minuto y repitas la idea lentamente para tus adentros varias veces. Es especialmente importante también que la uses de inmediato si observas que algo perturba tu paz mental.

La presencia del miedo es señal inequívoca de que estás confiando en tu propia fortaleza. La conciencia de que no hay nada que temer indica que en algún lugar de tu mente, aunque no necesariamente en un lugar que puedas reconocer, has recordado a Dios y has dejado que Su Fortaleza ocupe el lugar de tu debilidad. En el instante en que estés dispuesto a hacer eso, ciertamente no habrá nada que temer.

Reflexión de Sandra Flórez

“No hay nada que temer”

Explicación:

Centrémonos hoy en NADA, lo que nos indica ausencia absoluta de temor, esto para este mundo supone una locura ,siempre el ego nos dice: pero sin el miedo cometeríamos muchos errores! y por esto es parcialmente aceptable este enunciado.

Si no tuviésemos miedo podríamos morir, meternos en problemas, salir lastimados, si no tuviésemos miedo no sobreviviríamos, y aquí es donde está el asunto, en este mundo de ilusiones la supuesta “vida” se mantiene de un instinto de preservación cuyo origen es el temor.

No hay nada más alejado del significado de vivir, todo temor es ausencia de Amor sin excepción, pues una mente en la que no hay conciencia plena de su origen divino, no tiene otra opción que fabricar proyecciones que le recuerden su separación. Cada escena infundada en ese sentido de supervivencia no es una causa de temor, sino un efecto de el, así como lo es la nulidad de temor es el efecto de la presencia plena de una mente unida a su creador.

Entendemos ahora como esto es una realidad, la libertad radica en la consciencia de nuestro origen y el valor de encontrarlo está en nosotros.

Práctica:

Durante el día repite la mayor de cantidades posible la afirmación: “No hay nada que temer”, elige alguno de estos momentos para hacerlo con los ojos cerrados y así centrar muy bien tu intención en ella, siempre que lo hagas procura decirlo a conciencia y lentamente.

Si adviertes una situación que te conduzca al temor aplica la idea “No hay nada que temer” y cerciorarte de recordar que tu ausencia de temor proviene de quien habita en ti, tu fuente creadora.

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