Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
( 127 ) No hay otro amor que el de Dios.
( 128 ) El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
"Edición Oficial Online Libro de Ejercicios"
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
( 127 ) No hay otro amor que el de Dios.
( 128 ) El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
Nuestra mente en este repaso recuerda los únicos pensamientos reales; con ello nos acercamos a experimentar el verdadero amor, en el pleno vacío de los pensamientos irreales, de las ilusiones creadas y reforzadas dentro de nuestro sueño.
Aquí iniciamos el segundo paso de nuestra visón, comenzamos a desistir de los deseos de este mundo para encontrarnos solo con lo que El Padre nos ofrece que está completamente diametralmente opuesto a lo que consideramos como importante en el
Mundo que hasta ahora hemos visto.
En Él todo lo tenemos, así que ya todo vacío queda absuelto porque Él siempre nos lo ha dado todo.
Práctica para hoy:
Inicia con el pensamiento:
“Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios”
Cinco minutos en la mañana y cinco en la noche céntrate en el silencio mientras recibes el mensaje que Dios te concede. Luego lee pausadamente cada lección:
Práctica para hoy:
“Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios”
Cinco minutos en la mañana y cinco en la noche céntrate en el silencio mientras recibes el mensaje que Dios te concede.
Luego lee pausadamente cada lección:
(127) No hay otro amor que el de Dios.
(128) En el mundo que veo no hay nada que yo desee.
Repite Durante el día cada hora:
“Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios”
Y las dos lecciones para hoy:
(127) No hay otro amor que el de Dios.
(128) En el mundo que veo no hay nada que yo desee.
Al final del día, recibe el gozo de percibir la gratitud De Dios hacia ti, por estar cumpliendo con su voluntad de amor y perdón.
Repite Durante el día cada hora:
“Mi mente alberga sólo que pienso con Dios”
Y las dos lecciones para hoy:
(127) No hay otro amor que el de Dios.
(128) En el mundo que veo no hay nada que yo desee.
Al final del día, recibe el gozo de percibir la gratitud De Dios hacia ti, por estar cumpliendo con su voluntad de amor y perdón.