Este repaso nos reafirma nuestra decisión de Ver, de quitar los velos puestos en los ojos de nuestra mente con los que hemos nublado nuestros pensamientos y a los que les ha íbamos creído, más ahora ya somos conscientes de tal barbaridad y es que cómo pudimos creernos un cuerpo? Cue si el permanentemente cambia, boy mañana en que no amanezcamos distintos fisiológicamente al día anterior, no hay cuerpo que resiste la eternidad en este escenario, ni por que haya sido embalsamando, y no haya cuerpo que no sea abandonado por el alma que lo habita.
Somos más de lo que nuestra razón nos quiera decir, somos el contenedor De Dios, Él está en nosotros y sus vasijas son inquebrantables, alfarero de nuestra mente es Él porque necesita romper con nuestros límites y recordarnos que somos moldeables en la eternidad, allí donde las formas se acaban y las siluetas desaparecen, donde nos fundimos entre el barro y sus manos, donde escuchamos su voz y podemos declarar que nos hemos salvado porque no hay nada que temer!
Práctica:
Para los repasos de mañana y noche:
1\. (97) Soy espíritu.
“Soy el Hijo de Dios. 3No hay cuerpo que pueda contener mi espíritu o imponerme una limitación que Dios no haya creado.”
“Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación.”
Cuál podría ser mi función sino aceptar la Palabra de Dios, Quien me creó para ser lo que soy y lo que por siempre he de ser?
A la hora en punto di:
“Soy espíritu.”
Media hora más tarde:
“Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación.”