Somos la pura dicha, La Paz, La Luz, al Ser esto que más necesitamos ser?
Se caen los conceptos, etiquetas, roles, cualquier cosa con la que nos hayamos identificado nuestra parte inmaculada esa que nos dio Dios, y que nunca ha cambiado.
Ahora sólo nos basta con Ser, y lo logramos cuando reconocemos nuestra inocencia que nos da los dones de la sabiduría, la abundancia, la sanidad.
Busquemos reconocer las criaturas que Dios ve en nosotros y librémonos del falso ser que tanto nos ha cohibido y lastimado con la amenaza de la muerte y el dolor que están alejados de la eternidad que si o si es y será nuestra base creadora.
Práctica:
Para los repasos de mañana y noche:
(93) La luz, la dicha y la paz moran en mí.
“Soy la morada de la luz, la dicha y la paz.
Les doy la bienvenida a la morada que comparto con Dios, porque formo parte de Él.”
(94) Soy tal como Dios me creó.
“He de ser eternamente como siempre he sido, al haber sido creado por el Inmutable a Su Semejanza.
3Y soy uno con El, así como Él es uno conmigo.”
A la hora en punto menciona:
“La luz, la dicha y la paz moran en mí.”
Media hora más tarde di:
“Soy tal como Dios me creó.”