“Yo Soy” son las dos palabras más poderosas que puedes pronunciar. No por su sonido, sino por lo que reconocen: la Presencia Divina viva en ti. El trabajo con el “Yo Soy” es uno de los caminos más directos y antiguos del despertar espiritual.
Qué es la Divina Presencia Yo Soy
La enseñanza del “Yo Soy” reconoce que dentro de cada ser humano habita una chispa divina, una conciencia que es expresión individualizada del Ser Universal. No está afuera ni arriba: está aquí, en ti, ahora mismo. Despertar es recordar lo que ya somos.
3 señales de un despertar en curso
- Empiezas a cuestionar lo que dabas por sentado.
- Sientes desapego progresivo de lo que antes te identificaba (roles, opiniones, posesiones).
- Aumenta tu sensibilidad: lo bello te conmueve más, lo falso te incomoda más.
El presente como puerta
El despertar no ocurre en el futuro. Ocurre aquí, en este instante. La mente que se proyecta al pasado o al futuro pierde la única realidad disponible: el ahora. Practicar la presencia — en una respiración, en una taza de café, en una conversación — es practicar el despertar.
Decretos “Yo Soy”: cómo funcionan
Un decreto “Yo Soy” no es una afirmación cualquiera. Es una declaración consciente que reconoce algo que ya es verdad en tu esencia. Por ejemplo: “Yo Soy paz”, “Yo Soy luz”, “Yo Soy amor”. No estás pidiéndolo: lo estás recordando.
El silencio como maestro
El despertar requiere espacio. La meditación no es un fin en sí: es el ámbito donde la mente se acalla lo suficiente para que la Presencia se reconozca a sí misma. Diez minutos diarios de silencio pueden cambiar más tu vida que años de información.
Profundiza con Sandra
El curso Activa la Divina Presencia Yo Soy es el programa pilar de Sandra Flórez en este pilar. La Inmersión Yo Soy Milagro de Abundancia integra esta enseñanza con la abundancia material.
Para una práctica diaria, Presente · El arte de cultivar la paz entrena la presencia. Y las 365 lecciones de UCDM son el complemento perfecto: cada una es una práctica diaria del despertar.